El cliente germanoparlante es uno de los principales mercados emisores del turismo español y uno de los más exigentes con la calidad del servicio. Alemania, Austria y Suiza comparten una misma expectativa: precisión, formalidad respetuosa y atención al detalle. Y comparten también una realidad que cualquier profesional del sector conoce bien: un huésped alemán que encuentra a alguien capaz de atenderle en su propio idioma percibe de inmediato una diferencia de calidad que difícilmente olvida, y que se traduce en valoraciones, en repetición y en recomendación.
Este curso de 40 horas parte de cero y acompaña al alumno hasta cubrir la totalidad del nivel A1 del Marco Común Europeo de Referencia, siempre desde el contexto real del trabajo diario en un hotel, un restaurante, un bar o una oficina de información turística. No se trata de un curso de alemán general adaptado al sector, sino de un curso construido desde el sector: cada regla gramatical se aprende dentro de la situación profesional en la que se necesita, cada palabra nueva aparece en la conversación donde el alumno la va a usar, y cada unidad se cierra con un diálogo completo que reproduce una escena que podría ocurrir mañana mismo en cualquier establecimiento.
El programa se organiza en dos bloques de veinte horas. El Bloque I, Fundamentos y ciclo de atención al cliente, recorre el ciclo completo del huésped: el primer contacto y la presentación profesional, la acogida y el check-in, la gestión de reservas, la descripción del hotel y sus servicios, el servicio de restaurante, la orientación en la ciudad, la propuesta de actividades de ocio, las compras y el pago, la atención telefónica y escrita, y la gestión de incidencias y la despedida. El Bloque II, Profundización operativa y áreas especializadas, baja al detalle de cada departamento: desayuno y barra, pisos y housekeeping, clima y temporada, salud y emergencias, eventos y reuniones, alojamiento extrahotelero, cultura y expectativas del cliente germanófono, información turística, comunicación escrita profesional, y un repaso global con simulacro de evaluación final.
Al terminar, el alumno no solo habrá adquirido un idioma: habrá aprendido una manera profesional de tratar al cliente germanoparlante, con la formalidad que valora, la precisión que aprecia y la cordialidad concisa que prefiere a la familiaridad excesiva.